Tal como lo hace desde 2007, cuando estableció el 3 de marzo como Día Internacional de la Audición, la Organización Mundial de la Salud llamará la atención este año sobre un tema en particular y es el aumento estimado de la incidencia de la pérdida auditiva en la población mundial, los esfuerzos que en materia de prevención se deben hacer para detener este incremento y en la necesidad de garantizar a las personas con pérdida auditiva el acceso a los servicios de rehabilitación, así como a los productos y herramientas de comunicación que requieran.

De acuerdo a las cifras de la organización, 5% de la población mundial, es decir 466 millones de individuos (34 millones de niños entre ellos) tienen discapacidad auditiva incapacitante y proyecciones estadísticas apuntan a que en 2050 serán 900 millones las personas afectadas.

La pérdida de audición puede ser el resultado de causas genéticas, complicaciones en el momento del nacimiento, ciertas enfermedades infecciosas, infecciones crónicas del oído, el uso de medicamentos específicos, la exposición al ruido excesivo y el envejecimiento.

Este año la OMS enfila sus mayores esfuerzos en combatir una de las causas más amenazantes de hoy en día, el ruido, ante la evidencia que apunta a que 1.100 millones de jóvenes (de entre 12 y 35 años) corren el riesgo de perder la audición debido a la exposición a sonidos nocivos en entornos recreativos y al uso inadecuado y abusivo de teléfonos y reproductores de música personales.

En su determinación por promover prácticas de escucha segura, la OMS trabaja, en colaboración con la Unión Internacional de Telecomunicaciones UIT, expertos de asociaciones profesionales, organizaciones de la sociedad civil, del sector privado, así como con usuarios, en el desarrollo de normas para dispositivos tales como teléfonos móviles o MP3. Cuando se implementen, estos estándares regularán la exposición a sonidos fuertes a través de dispositivos de audio personales y proporcionarán información que puede permitir a los usuarios tomar decisiones de escucha seguras. Se espera que los estándares se lancen en 2018.

Así mismo, se adelanta una campaña de comunicación para crear conciencia sobre las prácticas de escucha seguras, especialmente entre los jóvenes, y resaltar la necesidad de una escucha segura por parte de los formuladores de políticas, profesionales de la salud, padres y otros.

La aplicación móvil de escucha segura de la OMS - MaLiSa- será un paso en esta dirección. Proporcionará a los usuarios consejos e información sobre la escucha segura. Incluirá un reproductor multimedia que puede controlar la exposición al sonido y ayudar a escuchar con seguridad.

Desarrollar un marco regulatorio para controlar la exposición al sonido en lugares de entretenimiento es otro componente de esta campaña. Un primer objetivo en este sentido es el estudio de las reglamentaciones existentes sobre el ruido en lugares de entretenimiento, como clubes nocturnos, bares y arenas que albergan conciertos y eventos deportivos.

Para ser parte del Día Mundial de la Audición en redes: #safelistening