Por qué el tabaco afecta a la salud auditiva 

El arsénico, el cloruro y el amoniaco son compuestos ototóxicos, según han demostrado investigaciones realizadas en diferentes laboratorios del mundo.

Todos estos químicos dañinos se encuentran presentes en un cigarrillo, en altas dosis, por lo que la relación entre el tabaquismo y la salud auditiva resulta evidente.

Hoy analizamos por qué fumar influye directamente en la pérdida auditiva y en otras patologías del oído, y qué podemos hacer para prevenirlo.

1. Cuál es la relación entre tabaquismo y pérdida auditiva

El consumo adictivo de ciertos fármacos puede afectar a la salud de diferentes formas, y el tabaquismo puede influir, especialmente, en la salud auditiva.

Estos son solo algunos de los efectos perjudiciales que puede provocar el consumo de tabaco en el organismo humano:

  • La nicotina y otros componentes producen un aumento de la tensión arterial, teniendo como consecuencia una necrosis celular.
  • Esta necrosis celular afecta, especialmente, a las células ciliadas del oído. El proceso de liberación de moléculas reactivas provoca cambios químicos y hormonales en el cuerpo humano.
  • De la misma forma, la nicotina puede provocar daños también en el sistema neuronal, vinculado directamente al nervio auditivo que se encarga de recoger las ondas acústicas del entorno para que el cerebro se encargue de su interpretación.

  • Los químicos ototóxicos del tabaco perjudican, sobre todo, al sistema inmune, reduciendo las defensas del organismo. Por ello, fumar nos hace más vulnerables a las infecciones auditivas, a los riesgos de la exposición al ruido y a la efectividad de los tratamientos.

2. El tabaco provoca tinnitus

El consumo de nicotina de forma habitual tiene una larga lista de efectos secundarios perjudiciales: entre ellos, la aparición de tinnitus y vértigos.

En 1998 sale a la luz un estudio llevado a cabo por Journal of the American Medical Association. Esta investigación ha demostrado como la probabilidad de padecer tinnitus es hasta 4 veces mayor en personas fumadoras.

Es especialmente la nicotina la que incentiva el riesgo a padecer este malestar: la subida de la tensión arterial puede manifestarse como mareos recurrentes y sensación de zumbido en los oídos.

3. Cómo prevenir la pérdida de audición

Fumar no solo influye en la salud auditiva, sino en la salud de todo el organismo al debilitar de forma severa el sistema cardiovascular y el inmunológico, además de a otras muchas funciones.

Las personas que consumen tabaco de forma habitual son mucho más propensas a padecer patologías auditivas como tinnitus, infecciones y pérdida bilateral de la audición, como ya se ha demostrado científicamente.

 

Es importante revisar nuestra salud auditiva de manera periódica, más en el caso de las personas fumadoras que corren mayor riesgo.